OPINIÓN: Las contradicciones de Álvaro González

Luego de conocerse la denuncia de acoso sexual y laboral de dos jugadoras de la Selección Colombia, el vicepresidente de la FCF dio una penosa rueda de prensa sobre el futuro del fútbol femenino colombiano.

Con un tono que se difumina entre la arrogancia y el humor cálido, el dirigente inició la rueda de prensa, con el objetivo de bajarle el tono a las acusaciones de las deportistas.  En su intervención inicial, González  describió con poca profundidad el precario apoyo al balompié  femenino desde 1991, luego de esto se propuso en toda la rueda de prensa a relatar los acontecimientos al rededor de la Selección pero desde un lugar más acusatorio que neutral.

Antes de darle paso a las preguntas por parte de la prensa, el presidente de la Difutbol  explica que para la Federación Colombiana de Fútbol no esta interesada de fortalecer la categoría de mayores, ya que no es un mandato de FIFA y por esta razón las mismas implicadas han decidido hacer ruido.«Me imagino que ahora es que viene a reventar la falta de integridad del manejo de las selecciones femeninas. Pero como ahora no vamos a manejar las selecciones mayores femeninas porque no es ordenado por FIFA, sino que vamos a dedicar nuestra atención a las selecciones juveniles y vamos a pasar la página de las mayores de 25 años, me imagino que por eso las retaliaciones», comentó.

Es una vergüenza para el fútbol colombiano en general, que uno de sus máximos directivos trate así un tema tan delicado como lo es el acoso laboral y sexual, y, además, pretenda hacer creer que se apoya el fútbol femenino acabando el proceso de mayores con la excusa de «querer hacer las cosas bien» como si ya estas mujeres no hubieran demostrado con esfuerzo y resultados su valía como representantes del país. La primera contradicción de Álvaro González.

En la continuidad de su discurso desalineado, se atreve a decir que«manejar el fútbol femenino no es lo mismo que manejar el fútbol masculino. Si no fuera cierto esto, cuándo se han escuchado en todas las categorías del fútbol masculino temas de esta índole. En 80 años de fútbol de fútbol en Colombia cuándo han escuchado comentarios de integrantes del fútbol masculino de esta índole». En esta declaración hay una verdad, claro que no es lo mismo, si el fútbol femenino ha tenido un menor apoyo y aún así ha logrado grandes resultados a nivel internacional, no es lo mismo porque en Colombia la Liga Femenina, de carácter profesional se creó hasta el año 2016, como fruto de los logros de estas mujeres. Además de esto, en la segunda parte de la declaración, el dirigente pisotea las denuncias de las deportistas, tratando de salvar la imagen de la Federación Colombiana de Fútbol, en definitiva es lo que menos importa en este caso. Segunda contradicción del «representante y promotor del fútbol femenino» como el señor González Alzate se auto-proclama en un apartado de la rueda de prensa.

En definitiva Álvaro González Alzate es el reflejo de una dirigencia, con mas de 50 años en el mando, que se ha quedado en el pasado, que no ha entendido el potencial del fútbol femenino, que utiliza el poder que posee para desacreditar las denuncias o los cuestionamientos hacia su gestión del fútbol nacional. Una dirigencia que solo busca protegerse de las acusaciones para mantenerse en el jugoso negocio que representa el fútbol, eso sí, solo el masculino, porque como ya lo dijo antes González Alzate «manejar el fútbol femenino no es lo mismo que manejar el fútbol masculino».

Por: Wolfan Trejos