OPINIÓN| ¿Será que en Bucaramanga no querrán el VAR?

Ayer domingo sobre las 10:00 p.m., y después de terminado el juego entre Bucaramanga y Cúcuta, me quedé pensando en lo felices que debían estar los hinchas del conjunto santandereano. Y es que seguro no hay mejor sensación que ganar un clásico en el último minuto; de «buenas» los hinchas leopardos que esa pelota logró ser empujada por Harold Gómez cuando todo indicaba que se iban en ceros frente a su clásico rival.

¿Por qué digo que de buenas? Porque cuando se jugaba el segundo tiempo, el mundo entero… bueno, de pronto exagero, Santander entero, vio el claro penal que le cometían a Roque Caballero; una jugada dentro del área motilona, que el central Nicolás Galló sancionó increíblemente como falta AFUERA DEL ÁREA. Esta es la hora (5:06 p.m. del lunes) y todavía no logro entender cómo es que el árbitro caldense no vio ese penal tan gigantesco.

¿Y qué tal que Bucaramanga no hubiera ganado? ¿Y qué tal que a final de temporada el leopardo (Dios no lo quiera) se va a la B por esos tres puntos que le hicieron falta y que pudo haber ganado lícitamente? Inmediatamente se me vino a la memoria aquella pena máxima que el ya retirado Jorge Hernán Hoyos, pitó increíblemente en 2007 a favor de Santa Fe en Ibagué. Un partido que seguro gran parte de Colombia no recuerda, pero que aún sigue muy adentro del corazón de los hinchas del Bucaramanga. Aquella noche, gracias a ese horror, el equipo que aquel entonces dirigía Miguel Augusto Prince, quedaba eliminado de las finales y se iba al «traste» la gran inversión que habían hecho en ese entonces las directivas. Al igual que anoche, errores humanos (eso quiero pensar siempre), que pueden dañar no solo un partido sino un proyecto.

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¿A qué quiero llegar con esto? Entiendo la posición de muchos colegas (periodistas) que dicen que el VAR llegó para dañar el fútbol, a nosotros nos encanta la polémica, durar semanas discutiendo sobre un mismo tema, si fue o no penal, si le pegó o no le pegó, muy «chévere». Pero equipos de esos que llamamos «chicos», han sufrido a lo largo de la historia por este tipo de errores que gracias a la tecnología, hoy podemos evitar. Por eso yo vuelvo y pregunto: ¿SERÁ QUE EN BUCARAMANGA NO QUERRÁN EL VAR?

PD: Esta columna fue escrita en honor a todos los equipos y proyectos que han quedado en la nada por culpa de errores arbitrales. Nombré al Bucaramanga porque fue el último partido de la jornada y era lo que tenía más presente. Gracias por leernos, y los esperamos la próxima semana, Dios quiera sin tantas polémicas…