El día que se canceló el fútbol colombiano

La liga local permanece aplazada por la pandemia del coronavirus, en 1998 se tuvo que cancelar a causa del asesinato del árbitro Álvaro Ortega.

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El FPC fue aplazado indefinidamente – Foto: Samuel Vásquez/Balón Central

Son días sin fútbol a nivel mundial a causa del COVID-19. Colombia no es la excepción, la Liga, Torneo y Copa local han sido aplazadas hasta nueva orden. La pandemia ha obligado a que en Sudamérica el balompié deje de importar y se ponga a la salud de los ciudadanos por encima de cualquier otra actividad.

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Hoy los estadios están vacíos, los jugadores en casa siguiendo rutinas de entrenamiento enviadas por sus clubes y la televisión transmitiendo partidos del pasado para no perder su rating. Esto nos hace recordar un capítulo que manchó de sangre la historia del fútbol colombiano, el día que se canceló la liga profesional por el asesinato del árbtiro bolivarense Álvaro Ortega.

La historia nos remite al 15 de noviembre de 1989, tiempos donde el narcotráfico y las apuestas permeaban el fútbol colombiano. Álvaro Ortega, juez de línea en el partido entre Independiente Medellín y América de Cali que terminó 0-0, salió del estadio, se dirigió al hotel acompañado de la Policía Nacional y rumbo a cenar fue asesinado por sicarios cerca del hotel Nutibara. 20 días antes, en un partido entre los dos mismos equipos, Ortega anuló un gol de chalaca a favor del DIM, el partido terminaría 3-2 a favor del local, el América de Cali. Popeye, sicario de Pablo Escobar, contó que Escobar quedó ofendido después de ese partido:

“Ese día yo estaba al lado del patrón y América de Cali le ganó al Medellín con la mano del árbitro. Pablo quedó muy ofendido y le ordenó a ‘Choco’ que buscara al árbitro Álvaro Ortega para matarlo”, recordó Popeye en un documental llamado “Los dos Escobar”.

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Álvaro Ortega, árbitro bolivarense – Foto: El Espectador

Según Jesús Díaz, uno de los mejores árbitros en la historia del fútbol colombiano, que acompañó a Ortega hasta el final, sabía que el partido representaba un enorme riesgo después de ese 3-2 que se dio en Cali:

“No quería que Álvaro pitara en Medellín y me comuniqué con la Dimayor para que revocaran la decisión. No tuve respaldo”, comentó Díaz en entrevista al periódico El Espectador.

Ortega terminó asistiendo como juez de línea a su último partido. ‘Chucho’ Díaz también fue asistente en ese encuentro. Salieron del partido rumbo al hotel y fueron a cenar, pero no alcanzaron a llegar al restaurante Sorpresa. Un hombre bajó de un taxi, le pidió a Díaz que se quitara y disparo en varias ocasiones contra Álvaro Ortega.

El fútbol colombiano se detuvo, ‘Chucho’ Díaz se retiró del arbitraje y las presiones obligaron a que el rentado local se quedara sin campeón en aquel año, 1989. Queda en la historia que fue la única vez que la vitrina de campeón quedó vacía, con una mancha que no se borrará nunca.